El universo sobre mí.

El universo sobre mí.
Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el Universo sobre mí. Quiero correr en libertad, quiero llorar de felicidad. Solo encontrar mi sitio.

...

...
Do what you love, love what you do.

Dreams.

Dreams.
Dont let yours dreams just be dreams!

Pasiones.

Pasiones.

viernes, 26 de febrero de 2016

Gracias.

Era viernes, y se me dio por buscar un libro en el desorden de mi cuarto.
No lo encontré. Pero encontré aquel anillo que me regalaste. Lo llevaba conmigo como la mayor muestra de amor que me habían hecho, como un tesoro del cual estaba orgullosa de exhibir.
Me recorrió el cuerpo un escalofrío, una mezcla de imágenes, de angustia, y de alegría. No sabía que aún no lo conservaba. Estaba guardado en la caja que compramos juntos, donde también tengo aquellas cartas que me escribías cada mes... Lo dejé ahí. Pensé en escribirte, para devolvértelo.
No creo que sea una buena idea.
No creo que quieras saber de mi.
No creo que esté preparada para eso.

En fin, hoy es un día más que se me da por extrañarte. Como cada jodido día desde que te fuiste.
Te fuiste y me dejaste buscándote en cada nueva persona. Comprobando que no hay nadie como vos.
No volví a sentir lo mismo. Y siendo sincera conmigo misma, tampoco creo que vuelva a sentirlo.
Facebook se encarga de recordarme las cosas que compartíamos. Cada foto que nos sacábamos, cada canción que me hacía pensar en vos, cada estado agradeciendo que estuvieras a mi lado.


Muchas veces dolió pensarte. Pensar que estarás haciendo, con quien estarás pasando el tiempo. Pensar si te acordaras de mi... o lo peor, que sentimiento te quedó.
Pude volver a pasar por tu casa. Admito que al principio no podía hacerlo.
Aunque sigue siendo inevitable no sentir que se me cae el mundo cuando pasó por los lugares donde estuvimos. Donde fuimos felices, y tal vez ni lo sabíamos.

Hoy después de muchos meses lo tengo asumido.
Llegaste a mi vida a demostrarme lo maravilloso que puede ser estar enamorado de alguien. Llegaste a mostrarme que alguien podía amarme a pesar de todo, de todo, todo lo malo que tengo.
También me enseñaste que las cosas no son para siempre. Aunque sobre esto tengo dudas. Hay recuerdos que estoy segura de que si son para siempre.
Creo que lo bueno de todo esto es poder quedarme con lo lindo. Dormir en tus brazos, reír con vos, caminar por donde sea y hablar de cualquier cosa. Ser amigos, amantes, y mucho más.

Yo sólo quiero decir "Gracias". Gracias por haberte quedado todo ese tiempo, pon soportar lo que nadie más hubiera hecho. Por hacerme sentir de una manera única.
Gracias por ser mi mejor recuerdo.

domingo, 20 de abril de 2014

Ganas de dormir.

Ganas de dormir, en el sentido de morir. Ganas de dejar de vivir así. Volví con las ganas de escribir cosas así. Volví con ese sentimiento, ese vacío. Esas ganas de morir.
Porque no puedo resolver mis problemas, porque me pesan, porque son más que yo, y me hacen sentir diminuta en frente a todo.
En frente a la vida, sola e inconforme.
Momentos como éste, de depresión en estado puro, y el alma abierta más allá de todo.
Momentos como éste en que necesitas un abrazo eterno, una noche infinita, y mil consuelos que llenen tu silencio.
Volver a sentir la vida sobre mi, pero en el sentido más maravilloso de la expresión. Sentir eso que nunca sentí. Sentir que el abrazo llega, que las horas se disfrutan, que la vida no sigue porque sí.
Que todo tiene un sentido, y que no es en vano. Que las cosas te llenan el alma, como alguna vez sentí que me llenaban.
Momentos en que caigo en el pozo más oscuro, y del que en realidad lucho todo el tiempo por volver a salir, pero cuando pierdo las fuerzas, llego al fondo, y siento que me quiero quedar ahí. Esas ganas de dormir en ese piso, frío, oscuro, que parece eterno.



Ganas de dormir.

lunes, 7 de abril de 2014

Te amo.

Te amo. Te amo para toda la vida, y te amo desde siempre.
Te amo desde mucho antes de habértelo dicho.
Te amo porque soy tuya, y quiero que seas solo mío.
Te amo más allá de que aquellos defectos que a veces provocan malestares. Pues los amo a ellos porque eso es lo que te hace único, y diferente al resto.
Amo tus ojos, tu boca, y cada parte de tu cuerpo.
Te amo tanto que necesito despertar cada mañana y saber que estás a mi lado. Te amo porque necesito abrazarte antes de dormir.
Te amo porque me haces sentir diferente, me haces sentir loca, loca por vos, loca de amor.
Te amo porque me mostrás otro mundo, otras perspectivas. Tu perspectiva es siempre importante en cada momento mío. Porque me completas, y sin vos me siento vacía. Me siento sola, y perdida.
Te amo para siempre, y en cada momento que nos toqué vivir.
Te amo cuando me haces tuya, y eso sucede todo el tiempo, porque desde el primer día me entregué a ti.
Te amo tanto que las palabras se me quedan cortas. Y cada beso debería ser infinito para demostrarlo.
Te amo como nunca amé a nadie, como no pensé que se podía amar. Porque te amo como para pensar que sin vos la vida se me acaba.
Te amo y no duermo si no estoy a tu lado. Te amo, y no sueño si no estoy soñando a tu lado.
Te amo porque sos el hombre que elegí, el que quiero a mi lado, el que adoro, el que amo.
Te amo porque me amas más allá de mis defectos.
Te amo y me muero antes de perderte, porque sos lo más lindo que me pasó, y lo que quiero que me pase todos los días.

Te amo, y por favor nunca lo olvides.

Ani.



domingo, 6 de abril de 2014

Lo recuerdo, todo, muy bien.

Entré por la puerta contigo. el aire estaba frío, pero había algo que me hacía sentir como en casa de alguna manera. Dejé mi bufanda en tu casa, y aún la tienes en tu cajón.
Tu dulce disposición y mi amplia mirada fija en ti...Estamos cantando en el auto, perdiéndonos al norte, las hojas de otoño cayendo como piezas en su lugar. Y, puedo memorizarlas después de todos estos días.
Y sabia que esto se había ido hace tiempo y la magia ya no estaba aquí. Y yo podría estar bien, pero no lo estoy, en absoluto.


Porque aquí estamos otra vez en aquella calle de esta pequeña ciudad, tú casi cruzas en rojo porque me estabas mirando. Con el viento en mi pelo, yo estaba ahí, lo recuerdo todo muy bien.



Porque aquí estamos de nuevo en la mitad de la noche, estamos bailando en la cocina a la luz del refrigerador.

Debajo de las escaleras, yo estuve ahí. Lo recuerdo todo muy bien.


Bueno, quizás nos perdimos en el camino. Quizás pedí demasiado, pero quizás lo nuestro fue una obra maestra. Hasta que lo destruiste todo.

Corriste asustado, yo estuve ahí. Lo recuerdo todo muy bien.


Y me llamas otra vez sólo para romperme como a una promesa. Siendo casualmente cruel con la excusa de estar siendo honesto. Soy un pedazo de papel roto tirado por ahí, porque lo recuerdo todo, todo, todo… muy bien.



El tiempo no pasará volando, es como si se hubiese paralizado por si solo, me gustaría ser mi vieja yo otra vez.Pero sigo intentando encontrarla. después de días en tus camisas a cuadros y noches en las que me hiciste tuya.

Ahora me envías mis cosas de vuelta y me haces caminar a casa sola.Pero aún guardas mi vieja bufanda de nuestra primera semana, porque te recuerda la inocencia y huele a mí. No te puedes deshacer de ella, porque lo recuerdas todo muy bien.


Porque aquí estamos una vez más cuando te amé demasiado, de vuelta a cuando perdiste la única cosa real que has conocido.

Fue raro, yo estuve ahí, lo recuerdo todo muy bien. Con el viento en mi pelo, tú estabas ahí, lo recuerdas todo.
Debajo de las escaleras, tú estabas ahí, lo recuerdas todo. Fue raro, yo estuve ahí, lo recuerdo todo muy bien

Cansancio.

Cansada, y ¿cansada de qué?, me pregunto. Cansada de mi, y de mi angustia. Cansada de mi cansancio, cansada de que el tiempo siga pasando, y que el vacío en mi no cambie. Y... ¿angustia de qué? Angustia de ser lo que soy y de no ser lo que quiero ser. Muchas preguntas y pocas respuestas, ¿qué quiero ser? Tal vez ni yo lo sé.
Pocas palabras para terminar un domingo. Siempre odie los domingos... significan en mi el vacío más grande del universo.


viernes, 21 de marzo de 2014

Welcome Autumn...

Llegó el otoño... el frío que hace temblar mis recuerdos.
Cuando pienso, aquellos días, en que él no estaba. Hace mucho tiempo que él se fue. ¿Y cómo seguir adelante? ¿Cómo seguí? tal vez sea la pregunta más correcta. Seguí. Y seguí. Seguí sin él y con mis pocos recuerdos. Seguí con cierta gran desesperanza. Seguí siendo alguien, o mejor dicho, intentando ser alguien, buscándome entre personas y lugares, buscando razones, buscándome a mi misma.
El otoño me recuerda, ¿a qué me recuerda?. Son sensaciones quizás, por decir algo... cuando me vuelvo a abrigar, siento que necesito a alguien al lado.
Y no me es extraño pensar que cuando digo que me siento sola aunque éste rodeada de personas (sí, una frase que se ha vuelto trillada, pero es la frase que se adecua a mi sentir la mayoría del tiempo, o a veces, o siempre...) en realidad debería decir, me siento sola sin él, desde que él partió, desde que lo perdimos. Es un lugar que nunca se llenó, que nunca se va a llenar.
Es el sentimiento de soledad más grande, porque es permanente, es continuo. Es dar pasos en falso, y no tener esa palabra, esa presencia, ese abrazo ... que ya no recuerdo.
Es sentirme perdida y con miedo.
Es extrañarlo hasta sentir dolor.
Son palabras que intentan dar una explicación precisa de lo que fue perderlo. Eso marcó mi vida sin duda, marcó cada día gris que era soleado, pero para mí, era gris, aunque no me diera cuenta.
El otoño me da frío, y el frío me deprime. Cuando me deprimo pienso en las causas más grandes de mi dolor, y sin pensar escribo sobre esto. Escribo sobre él, y se que nunca más lo recuperaré. ¿Y después? Tal vez después si lo encuentre, lo vea, lo sienta, lo abrace. Será distinto... eso es cierto. No será éste lugar, éste tiempo, estas cosas.
Él no está, y el otoño llegó. Llego y vuelvo a sentir, vuelvo a pensar que debo seguir. Hay que seguir! Él lo quiere así, lo sé :)


Te amo Papá.